Literatura y Música.

Poesía: Yerilyn Ramírez

en Poesía
[Illustración por - Linn Fritz]

LAGO

Soplé con mínima resistencia
este segundo,
amanecí en caño negro
ese lago donde aprendí
el lenguaje de las señas

apago las luces de un cuarto
de paredes con nombres
desisto permanecer en esa mesa
siempre acaba con una silla
la ventaja de decir esto
es que el lago se ve infinito

el engaño siempre golpea la ventana
se escurre entre el vidrio
¿por qué no desaparecer el último sentido tuerto?

Escucho el golpeteo de latas
la lluvia que lava esa piedra
es lluvia de otro tiempo

debe ser extraño caminar
sentirse completo
no desmembrarse, de a poco.
En ese caño negro
siempre corren  jinetes,
en sus lomos traen nuestras vidas,

es mejor no aprender ese lenguaje,
jamás se recupera el habla.

 

ANDALUZ

No responda de inmediato.
La prontitud tampoco es una de sus cualidades.
Crecen púas con cada llamada que no atiende
un fango entre la puerta y sus manos
escucha como lavan los platos desde el cuarto de atrás
es un ir y venir.

Sin mover los pies caminó varios metros
hasta ese canto
¿por qué la llama andaluz ?
el nombre de todas las cosas cae de a poco

solo se escuchan sus patas en retroceso
llegó por tres segundos

me dejó de nuevo
estoy a media hora de atraso.

 

 

El sonido de las sillas.

¿Con quién voy a rezar ?
hace años
debiste alzar esa pregunta sobre tus hombros
debiste servir la cena
sobre platos exhaustos
esos caldos aún los veo humeantes
en el borde de mis manos
palpo la fina capa del resquemor

la casa del frente está apagada
las luces nunca iluminan la nuestra
parecemos dos cuerpos
entre tanta quietud

con quién voy a rezar
si todo esto está enterrado en un sótano
que no existe.

 

CALLE

Tal vez descienda de una calle, porque duele un poco menos mi sien izquierda, pero el corazón, ese no cesa. El cuerpo es una máquina que no entiendo ¿qué pasa? si un día quiero cerrar los cajones, vaciarme los pechos de rabia y decir en voz alta mis viles intenciones: qué más da tener un  tranvía en el antebrazo, si no me conduce… tal vez, por eso, un buen día, descienda.

 

Un año más.

Cantan entrecortando frases de cumpleaños detrás de cada palabra un silencio, se asemeja al piso del edificio Cantan, se miran a los ojos, las candelas nunca se encendieron Se abrazan, siguen con sus vidas. Lleva un vestido blanco, listón rojo en su cabello. Subió a la moto aún con la expresión en su rostro, un año más, candelas sin encender, más horas de sueño acumuladas.

 

Yerilyn Ramìrez. (1989) Nace en Cartago. Odontóloga y estudiante de antropología. Fue participante del taller de poesía dirigido por Mía Gallegos. Participó en el taller “Anti taller anti”, dirigido por Melvin Aguilar.  Algunos de sus poemas han sido publicados en la antología del “Anti taller anti”, revista “La ratonera” y en la segunda edición de la revista “El Pez Soluble”. Actualmente lleva talleres relacionados con el arte.
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